Dossier MOTOR
consultas@dossiermotor.com.ar
foto

¿Por qué se llama así tu Peugeot?

Esos números tienen que ver con las características de cada modelo. No solamente definen el tipo de silueta, sino también la generación. Con la modernidad se incorporó una letra.

 

A lo largo de la historia del automóvil fueron y son muchas las marcas que apelan a números para identificar a sus productos. En el caso de Peugeot, esa costumbre rige desde 1929, cuando la casa francesa empezó a nombrar sus automóviles con un número de tres o cuatro cifras: las centenas o los millares sitúan al vehículo dentro de la gama de la marca, mientras que las unidades definen la generación.

Este sistema se ha mantenido, prácticamente sin alteraciones, durante décadas. Las novedades más notables han sido recurrir a dos ceros para distinguir a nuevas siluetas como los SUV y los monovolúmenes, y añadir la E para identificar a los vehículos eléctricos.

Esta tradición nació con el Peugeot 201, un modelo de gama media que fue clave para la supervivencia de la marca durante la Gran Depresión y aportó importantes innovaciones en la forma de concebir, diseñar, fabricar y vender automóviles.

Tendría que haberse llamado Peugeot 629, como abreviatura de “6 CV 1929”, pero el destino quiso que fuera bautizado “Peugeot 201” por ser el proyecto número 201 desarrollado por la marca.

Su éxito comercial y la comodidad de contar con un sistema sencillo y reconocible para nombrar modelos cuando se estaba creando el concepto de gama hicieron el resto.

El sistema de nomenclatura inaugurado por el Peugeot 201 quedó definitivamente asentado en los años 30.

Luego, fue el tiempo de un modelo más grande y con motores más potentes que el 201. Así nació el Peugeot 301, lanzado comercialmente en 1932, al que siguieron los Peugeot 401 y 601, dos años después dando lugar a la primera gama de modelos de la historia de Peugeot.

En 1985 aparece la primera excepción a la regla con el lanzamiento del Peugeot 309, destinado originalmente a ser un modelo Talbot.

Con la llegada de los monovolúmenes, SUV y crossover, a partir del 2008, se optó por distinguirlos con dos ceros centrales en lugar de uno.

En 2012, con el lanzamiento del Peugeot 301, se decidió seguir una numeración algo distinta para modelos destinados a mercados emergentes. Finalmente, en 2013, se decidió mantener el “8” final, símbolo de buena suerte en China, para las siguientes generaciones de modelos de la marca.

La última gran novedad se produjo en 2019, 90 años después del lanzamiento del 201, con la introducción de la letra E seguida de un guión para distinguir a las versiones con tecnología ciento por ciento eléctrica. Los primeros fueron los Peugeot E-208 y E-2008.



PDF Ver PDF